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Calidad y seguridad van de la mano

Calidad y seguridad van de la mano en toda organización que aspire a mejorar su productividad


Ya sea en el hogar o en el lugar de trabajo, al menos una vez al año, es necesario poner orden, realizando unalimpieza a fondo y organizando todo. Los entornos logísticos no son una excepción. Aunque llegado ese momento se le dé mayor importancia a la organización, no debemos olvidar que es esencial mantener un enfoque integral. De la misma manera, cuando tratamos de temas de calidad y de seguridad, para no caer en descuidos, no podemos centrarnos únicamente en el final de la cadena.

Lo fundamental en todos los procesos es que la calidad y la seguridad sean parte integral en todo momento, estableciéndose como una rutina diaria. Sin embargo, este enfoque puede resultar difícil si se percibe la seguridad como un coste extra. Parte del problema radica en que el trabajo inseguro, como la falta de atención a la calidad, genera costes ocultos y pocos departamentos financieros son capaces de hacerlos visibles.


Conciencia y evaluación

Para llamar la atención de las personas sobre temas como calidad y seguridad, es necesario generar conciencia previamente sobre ello. Si no sabemos que algo no está funcionando correctamente, simplemente lo ignoramos. Pero, ¿cómo podemos llamar la atención sobre ello?. Un buen punto de partida es incorporarlo como un componente esencial en el comportamiento individual dentro de los valores fundamentales de la organización. De este modo, las personas adquieren plena conciencia de su relevancia y se les anima a evaluar su rendimiento individual.


Si solo prestamos una atención breve a temas como la seguridad o la calidad, solo nos damos cuenta de su importancia cuando nos enfrentamos directamente a problemas. Es como cuando un patinador se cae en el hielo y de pronto nos damos cuenta de que eso también nos podría pasar a nosotros. Pero rápidamente lo olvidamos debido a las presiones y preocupaciones diarias. Por eso, es importante mantener una atención constante y no ocasional. Esto se logra dando periodicidad a nuestras acciones.


Pasar de la periodicidad a la rutina

Existen diversas formas de establecer períodos de tiempo: anualmente, durante las estaciones, los meses, las semanas y los días... Sin embargo, los dos últimos son los realmente significativos. Pongamos como ejemplo el ejercicio físico. Si solo practicamos deporte una vez al mes, no veremos mejoras y apenas podremos levantarnos del sofá después de hacerlo. En cambio, al establecer una rutina y hacer ejercicio una o dos veces por semana, el cuerpo se acostumbra y mejoramos. En este sentido, una práctica diaria es incluso mejor. Lo vemos en gestos cotidianos como lavarse los dientes. La rutina diaria hace que las acciones se perciban como algo natural y mecánico, que se hace sin pensar.


En Toyota Material Handling (al igual que en muchas otras organizaciones), cada jornada laboral comienza con una reunión que nos ayuda a enfocarnos en temas como la seguridad y las personas. En estas reuniones también analizamos los KPI's de producción, calidad, costes y tiempos. Nuestra experiencia nos han enseñado que tomar conciencia de todo ello evita que nos quedemos atrás y permite que sigamos avanzando de forma constante hacia la calidad, la seguridad y el zero muda.


TPS

Para mantenernos siempre un paso adelante, nos reunimos diariamente de forma breve para establecer nuestros objetivos en una pizarra. Durante estas reuniones, analizamos el día anterior, planificamos el día en curso y también el futuro inmediato. Aunque esto pueda llevar algo de tiempo, el TPS nos permite alinearnos y enfocarnos en los temas realmente importantes. A lo largo del día, nos aseguramos de ir afinando los detalles surgidos en la reunión a través de nuestras conversaciones.


Aprender a detectar las desviaciones

Nos enfocamos en la seguridad y la calidad todos los días, como parte fundamental de nuestro trabajo. Al finalizar cada ciclo, realizamos una evaluación para identificar cualquier desviación en nuestra rutina diaria. Por ejemplo, al limpiar una máquina y su área circundante a diario, podemos notar de repente la presencia de aceite cerca de ella. Esta visibilidad repentina nos hace conscientes de que la limpieza va más allá de simplemente limpiar. Se convierte en una inspección que resaltará cualquier anomalía.


De esta manera, alcanzamos un nivel que nos permite mejorar de forma continua. Aprendemos a observar nuestro entorno de trabajo con una mirada crítica y a detectar situaciones indeseables. Tratar esto a diario nos permite coordinar acciones en equipo y, de manera inmediata, evitar estas situaciones en el futuro. De esta forma, nos sumergimos en una espiral de mejora que se contagia. Experimentamos un entorno de trabajo agradable del que podemos sentirnos orgullosos.


 

ACERCA DEL AUTOR. Jorge Medina | R&U Operations Director

TRANSCRIPCIÓN: Areli Álvarez Lean Construction México®

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